Escuchar y leer
Albert Philipsen, ciclista danés del Lidl-Trek, comparte las duras secuelas de una caída que pudo haber sido mucho peor. Aquí te contamos cómo vivió este accidente que dejó huella en su vida.
El pasado viernes, Philipsen sufrió un grave accidente durante un entrenamiento, alcanzando velocidades de hasta 80 km/h antes de perder el control. En su mensaje de Instagram, relata: “Lo siguiente que recuerdo es estar tirado en el suelo, medio consciente, intentando llamar a emergencias mientras la sangre me caía por la cara”. Esta experiencia marcó al joven corredor, quien confesó haber sentido un miedo inusual tras la caída.
A pesar de la violencia del impacto, los médicos confirmaron que no presenta fracturas ni lesiones internas. “Me siento extremadamente afortunado de estar de vuelta en casa sin lesiones internas, solo un fuerte golpe en la cabeza”, comentó Philipsen. Agradeció también la rápida intervención de quienes lo auxiliaron antes de la llegada de la ambulancia, así como el apoyo de sus compañeros del Lidl-Trek.
Philipsen cerró su relato con humor, mencionando que la clínica se quedó sin vendas tras su tratamiento. Una experiencia que, sin duda, lo ha dejado marcado, pero con un resultado mucho mejor de lo esperado.

Comentarios (0)