Escuchar y leer
George Russell no ocultó su enojo tras un Gran Premio de Mónaco caótico, donde una serie de penalizaciones arruinaron sus esperanzas de sumar puntos. Este desenlace plantea interrogantes sobre la gestión de los errores técnicos dentro de la FIA.
El piloto de Mercedes, inicialmente en una posición de fuerza, vio cómo su sueño de podio se transformaba en desilusión. La causa fue un problema relacionado con el software de limitación de velocidad en la zona de pits, que le valió una primera penalización de cinco segundos. "No entiendo por qué fui penalizado si estaba en el limitador antes de la línea", declaró. Esta sanción, ya de por sí cuestionable, fue seguida de una penalización de paso por la zona de pits durante su parada, lo que lo hizo caer de la tercera a la decimocuarta posición.
Russell intentó hacer oír su voz ante los comisionados, pidiendo una reevaluación de la situación: "Si cumplo con el drive-through, mi carrera ha terminado." Desafortunadamente, su solicitud no prosperó. Subrayó que la ganancia de tiempo debido al error era insignificante comparada con la pérdida de posiciones. La frustración del británico no reside únicamente en este GP, sino en una temporada en la que ya ha visto cómo se le escapa la victoria, acentuando la crueldad de su inicio de año.

Comentarios (0)