Escuchar y leer
Rafa Jódar defiende su espacio en el banquillo en Roland Garros, destacando que solo su padre tiene derecho a estar a su lado. Esta declaración subraya la importancia de la concentración y el trabajo en equipo en el tenis profesional. Aquí te explicamos por qué esta decisión lo cambia todo para el resto de su carrera.
Durante su partido de tercera ronda contra Alex Michelsen, Jódar, de 19 años, llamó la atención del juez de silla al señalar a aficionados que invadieron su banquillo. "En mi banquillo están solo mi padre y yo. Si no son parte de mi equipo, no pueden sentarse ahí", afirmó el joven tenista. Esta postura refleja su deseo de mantener un entorno de trabajo claro y enfocado.
Rafa Jódar senior, su entrenador, comparte esa visión: el banquillo es un espacio sagrado, un lugar donde se trabaja, no donde se socializa. Aunque a veces ha contado con la presencia del médico de la Federación Española de Tenis, su prioridad es la concentración y el rendimiento en la pista.
Esta dinámica entre padre e hijo no solo habla de su relación personal, sino también de cómo Jódar se prepara para enfrentar los desafíos de la competición de alto nivel.

Comentarios (0)